El interés del Banco Central proviene del convencimiento de que  los disturbios en el proceso de la compensación y pagos pueden  afectar negativamente  la estabilidad de los sistemas de pago, los canales de las operaciones de la política monetaria, al igual que los mercados bancarios y financieros. Tales posibilidades son de interés directo para los bancos centrales en virtud de sus responsabilidades en materia de estabilidad financiera.

Junto con la conducción de la política monetaria y la supervisión y vigilancia de los mercados bancarios y financieros para garantizar su seguridad y estabilidad, la participación del Banco Central en el sistema de pago es un componente integral del mandato tripartita global del banco central. Al cumplir este mandato, el Banco Central contribuye a mantener la confianza del público en el sistema financiero del país, aún en tiempos de crisis. Un sistema financiero eficiente que genera la confianza del público en virtud de su seguridad y estabilidad es fundamental para el desarrollo de la economía real. Sin eficiencia y confianza del público en los el sistemas de pago, aún las transacciones más simples y rutinarias pueden volverse muy difíciles.

 
     
 

El Banco Central está directamente involucrado con el funcionamiento armonioso de los sistemas de pago. Un sistema de pago eficiente y seguro es básico para el mantenimiento de mercados bancarios y financieros sólidos y para la ejecución de la política monetaria.


Los Sistemas de Pago son hoy en día, reconocidos como un componente esencial de un eficiente sistema financiero en una economía de mercado. Dentro de esta nueva visión, los bancos centrales desempeñan funciones tales como:

  Supervisar el proceso de la compensación
  Operar el proceso de las transferencias de fondos de alto valor  y supervisar las de bajo valor
  Establecer las políticas apropiadas que rijan la estructura de las compensaciones privadas
Manejo del riesgo en los sistemas de pago

 

 
     
 

Los pagos realizados en una economía se pueden dividir en dos: Pagos de Alto y Bajo Valor. Los pagos de bajo valor o al detalle se derivan en su mayoría, de transacciones entre clientes de diferentes entidades bancarias y son por lo general, como su nombre lo indica, de bajo importe. Su operatividad involucra pagos en efectivo y mediante instrumentos distintos del efectivo, tales como cheques, débitos y créditos directos, cajeros automáticos, tarjetas de crédito, tarjetas de débito y prepago.

Los pagos de bajo valor se caracterizan por los siguientes elementos:

bullet   Bajo monto
bullet   No hay necesidad de procesamiento y liquidación en tiempo real
bullet   Procesamiento de grandes volúmenes
bullet No están involucrados pagos del mercado interbancario de dinero.

Los pagos de alto valor se canalizan, en su gran mayoría, a través de sistemas de transferencias que varían en su forma de operar según el tipo de mercado en que se originen las transacciones (interbancario de dinero, de divisas, etc. ) y en los que por lo general, previo a la orden de pago se realiza una sesión de negociación electrónica. Los sistemas de transferencias de alto valor son más riesgosos y complejos, tanto por el monto de las transacciones realizadas como por la velocidad y el tiempo, factor que se torna crítico en estas operaciones.

Un factor determinante hoy en día en el diseño, desarrollo e implementación de los sistemas de transferencia de alto valor es el desarrollo tecnológico. EL avance logrado en este campo durante la última década ha permitido un significativo mejoramiento en aspectos de eficiencia operativa y de seguridad, relacionados con el funcionamiento de los sistemas de pago.

Corresponde al Banco Central velar y garantizar a los usuarios de los servicios financieros y bancarios que los participantes de la Cámara de Compensación acrediten los fondos de alto y bajo valor compensados.